13. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; toda piedra preciosa fue tu vestidura; el sardio, el topacio, el diamante, el crisólito, el ónice y berilo, el zafiro, el carbunclo, la esmeralda y el oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.